Mostrando entradas con la etiqueta educar en valores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educar en valores. Mostrar todas las entradas

30 marzo 2012

Cómo educar la empatía y perseverancia en los hijos

31 marzo 2009

Musicoterapia, un medio para educar en valores.

Os recomiendo este interesante trabajo que reflexiona sobre la musicoterapia en nuestro mundo educativo. Lo centra en educación especial pero es fácilmente exportable a cualquier otro ámbito.

Musicoterapia para niños con necesidades especiales


La Musicoterapia se desarrolla como una forma de terapia que implementa el uso de la música y sus elementos, a través de experiencias musicales y de las relaciones que se desarrollan por medio de ellas, con el objeto de atender diversas necesidades a nivel intrapersonal e interpersonal, ayudando a las personas a promover su salud y mejorar su calidad de vida.


La utilización de la música en un proceso de Musicoterapia tiene funciones específicas. Aquí la música no es un fin en si misma sino que es implementada como un medio para. El fin es siempre el sujeto-paciente, y la música es utilizada como una herramienta a través de la cual se abordarán y trabajarán sus necesidades personales.

Sabemos que no hay dos sujetos con una misma patología que sean iguales. Mas allá de la lesión, el síndrome, el trastorno, que la medicina diagnostica identificándola con un nombre en común, están las personas que se diferencian en todos los casos por historias de vida que siempre son únicas, particulares e irrepetibles. La experiencia nos muestra cotidianamente, a aquellos quienes trabajamos en el campo terapéutico, que mas allá de un mismo diagnóstico, el funcionamiento de cada sujeto que lo porta es singular. El organismo, con sus órganos y funciones, es aquella parte de la especie humana que todos compartimos por igual. El cuerpo, a diferencia de lo anterior, es algo que se construye y se aprehende, en función de la historia particular de vida que cada uno ha transitado, los vínculos y relaciones que ha podido establecer, el contexto en el que le ha tocado desenvolverse. La lesión o la “discapacidad” se ubica justamente en el organismo. La experiencia psicomotriz que cada sujeto pueda desarrollar a partir de aquello que le toca vivir, es algo a construir. El abordaje terapéutico cobra así sentido, abriendo un abanico de potencialidades a desarrollar.

De esta manera, lejos de poder unificar y simplificar trastornos, nos encontramos frente a un campo tan variado como singular.

Desde la Musicoterapia, el enfoque apunta justamente a conocer, descubrir y trabajar con la singularidad. La mirada estará puesta en el sujeto, en su manera de ser, estar y hacer en el mundo, con sus limitaciones y sus posibilidades. La herramienta que nos permite conocer y evaluar el desenvolvimiento general del paciente, tanto en los aspectos expresivos como receptivos, es la música. Este desenvolvimiento se verá reflejado justamente en sus posibilidades y limitaciones de acercamiento a la experiencia musical. El medio para abordar las necesidades detectadas será también el quehacer con la música y los sonidos, en experiencias dinámicas y vivenciales que permitirán estimular y desarrollar nuevas posibilidades.

Es posible destacar algunas premisas generales para comprender mejor el enfoque de los tratamientos:



- La Musicoterapia aborda al paciente para construir y desarrollar funcionamientos saludables, y no para rehabilitar una función. La mirada está puesta siempre en el sujeto, y no en el organismo.


- La Musicoterapia aborda al paciente desde lo que este tiene y puede, y no desde el déficit. Se parte de las posibilidades para ir luego enriqueciendo las limitaciones. Por lo tanto, se parte siempre desde aquellas funciones y experiencias musicales conservadas, que resultan la vía mas facilitada de expresión para el paciente.


- La Musicoterapia coloca al paciente en una posición activa en su tratamiento. El es el protagonista de su proceso terapéutico, opuesto a aquellos enfoques que abordan la rehabilitación de una función dejando al sujeto en una posición pasiva. Se trabaja siempre estimulando el deseo, la gratificación y la iniciativa en la tarea. Es fundamental que el paciente se estimule descubriendo nuevas posibilidades, en un espacio de validación y respeto que enriquezca su autoestima. En Musicoterapia toda posibilidad de expresión es valorada y tomada para trabajar; un simple sonido puede ser la base a partir de la cual poder construir todo un espectro comunicacional.



- La Musicoterapia brinda recursos novedosos y facilitadores para la expresión y comunicación del paciente. La música es una experiencia accesible a todos, mas allá de las limitaciones de cada caso. A través de experiencias musicales tanto activas como receptivas, todo paciente puede encontrar un canal de conexión. Es parte de la tarea terapéutica encontrar aquella vía de acción mas facilitada para cada uno, por donde poder comenzar a trabajar.

- Es sabido el poder que la música tiene para generar placer, motivación, estimulación y alegría. Si bien estas experiencias gratificantes se ponen en juego, la Musicoterapia brinda al paciente la posibilidad de una expresión emocional integral. La música es un lenguaje que puede permitir a las personas con dificultades en su desarrollo externalizar otras emociones necesarias, como la ira, la tristeza, el miedo o la frustración. El potencial de la Musicoterapia permite que tanto emociones placenteras como displacenteras emerjan, para ser trabajadas.

- En las personas que padecen algún tipo de discapacidad, nos encontramos con una heterocronía o desfasaje en la evolución de las distintas áreas que conforman el desarrollo. Una lesión, mas allá de su causa y origen, puede generar consecuencias en el funcionamiento general del sujeto, afectando en diferente manera y grado aspectos de su desarrollo. La música es una experiencia que atraviesa al sujeto en todas sus dimensiones. En Musicoterapia, la música puede ser utilizada para abordar y desarrollar aspectos en diferentes áreas del desarrollo (afectiva – social – cognitiva – psicomotriz). Las mismas constituyen áreas específicas de necesidad, y los aspectos a trabajar en cada una serán evaluados y jerarquizados según las necesidades de cada caso particular.

Los OBJETIVOS GENERALES mas relevantes en cada área de abordaje apuntan a:



Área afectiva emocional:
La música es un lenguaje que permite a personas con diferente tipo de dificultades expresar las vivencias de su mundo interno, representando sentimientos, sensaciones y emociones que muchas veces no logran ser canalizados por el sendero de la palabra hablada. Encontrar una vía de expresión posible y accesible como puede ser la música, fortalece la autoestima y permite desarrollar factores personales salugénicos.


Algunos objetivos de trabajo en este campo son:
  • - Identificación, expresión y elaboración emocional
  • - Validación y Autoestima
  • - Seguridad personal y autoconfianza
  • - Capacidad lúdica
  • - Sentimiento de Identidad
  • - Plasticidad psíquica


Área social vincular:
Participar de experiencias musicales compartidas refleja las formas que la persona tiene de relacionarse, posicionarse y comunicarse con los otros, a la vez que permite la asunción y experimentación de diferentes roles. En una improvisación sonora, el paciente ocupa posiciones de existencia: puede colocarse como fondo o como figura, puede escuchar y ser escuchado, silenciarse o hacerse escuchar, resonar, esperar, crear, ser solista o acompañamiento, dialogar, imitar o contrastar. Personas con dificultades en la comunicación pueden encontrar en estas experiencias una forma accesible de intercambio e interacción, y a través de lo cual puedan desarrollar nuevas posibilidades comunicativas. Algunos aspectos a trabajar en este área son:
  • - Conexión con el entorno
  • - Habilidades comunicativas
  • - Autonomía y capacidad de iniciativa propia
  • - Interacción social y participación
  • - Intencionalidad comunicativa
  • - Capacidades expresivas
  • - Lenguaje


Área cognitiva:
La experiencia de escuchar como de producir música y sonidos, pone en juego y permite estimular diferentes capacidades cognitivas, como ser:
  • - Concentración y capacidad atencional
  • - Memoria
  • - Habilidades organizacionales (secuenciales y simultáneas)
  • - Percepción y discriminación
  • - Capacidad de representación simbólica
  • - Ideación, imaginación y creatividad


Área Psicomotriz:
Tanto la producción como la percepción musical atraviesan al cuerpo, ponen en juego su sensorialidad, involucran al movimiento y accionan las posibilidades expresivas y receptivas del sujeto. En este campo es posible trabajar:
  • - Estimulación sensoperceptiva
  • - Exploración y despliegue de posibilidades de movimiento
  • - Ritmo
  • - Coordinaciones
  • - Relajación
  • - Expresión corporal y gestual
  • - Actitud

Así la música es una experiencia que atraviesa al niño en desarrollo en todas sus dimensiones, ofreciendo beneficios terapéuticos en el abordaje de aspectos vinculares, comunicacionales, emocionales, conductuales, expresivos y relacionales.



MOTIVOS DE CONSULTA – INDICADORES DE DERIVACIÓN A MUSICOTERAPIA:


Dentro de las diversas necesidades que comprometen el desarrollo comunicacional, expresivo y relacional de los niños con necesidades especiales, la Musicoterapia colabora ampliamente en el abordaje de:
  • . Alteraciones de las capacidades expresivas
  • . Dificultades comunicativas y relacionales
  • . Inhibición psicomotriz
  • . Introversión y retraimiento. Niños “silenciosos”, que utilizan poco su voz, su gestualidad y su cuerpo.
  • . Exacerbada inseguridad, dependencia de los adultos, niños temerosos, con poca autonomía de acción, dificultades para la exploración y la iniciativa propia.
  • . Bloqueos emocionales
  • . Problemas de conducta relacionados a las dificultades emocionales e interpersonales: apatía, aislamiento, agresividad, impulsividad, etc.
  • . Situaciones de crisis
  • . Retrasos madurativos
  • . Dificultades de socialización. Niños que presentan dificultades para integrarse y participar grupalmente
  • . Bloqueos en la capacidad lúdica y creativa
  • . Dificultades en el desarrollo del lenguaje expresivo (Prosodia: fluidez, dinámica, ritmo, entonación, intensidad, expresividad, etc)
  • . Déficit o disminución de capacidades y procesos básicos de cognición (memoria, atención, imaginación, sensopercepción, discriminación, etc.)
  • . Habilitación auditiva sensoperceptiva en niños con limitaciones auditivas
  • . Alteraciones emocionales que obstaculizan un desenvolvimiento y desarrollo saludables (ej.: miedos excesivos, estados frecuentes de angustia, depresión, elevada autoexigencia, baja autoestima, rigidez, etc)

HERRAMIENTAS DE ABORDAJE:
Desde el Abordaje Plurimodal en Musicoterapia, las necesidades del paciente pueden ser abordadas a partir de una amplia variedad de técnicas y recursos específicos, enmarcados en diferentes de acción:



La Improvisación Musical terapéutica
El niño participa activamente en la creación espontánea de producciones sonoras para abordar aspectos de su mundo personal e interpersonal. Para realizar las improvisaciones se utilizan una amplia variedad de instrumentos musicales, incluido el propio cuerpo y la voz.


El trabajo con canciones
Existe una amplia variedad de técnicas para trabajar terapéuticamente a través de las canciones, que involucran experiencias como el cantar, improvisar, evocar, componer, escuchar, recrear, entre otras. A través de las canciones los niños pueden dar forma a sus vivencias personales, identificarse con sus historias, vehiculizar su visión del mundo. En Musicoterapia cantamos y no importa como lo hacemos; lo que importa es aquello que se expresa en la voz y el sentido que transmite. La voz es una de las formas de expresión mas primarias, y trabajar a través de la expresión vocal constituye una valiosa herramienta de comunicación.



El uso selectivo de música editada
La selección musical utilizada en cada proceso terapéutico es singular, en donde se tiene en cuenta el universo musical de cada niño: sus modos expresivos-receptivos, su historia musical, sus gustos y conocimientos musicales. Se utiliza la música con diferentes funciones, según lo requieran las necesidades de cada paciente y su momento terapéutico.
La audición musical también puede actuar como sostén, estímulo y facilitador del despliegue corporal. Poner en juego el cuerpo para promover diferentes aspectos según las necesidades de cada caso: expresión, deshinibición, gestualidad, ritmos, coordinaciones, calidades de movimiento, etc



Las secuencias sonoras musicales
Audición de secuencias musicales elaboradas artesanalmente por el Musicoterapeuta, en función de un criterio terapéutico y objetivos particulares. El paciente puede tramitar su percepción de los estímulos musicales a través de diferentes experiencias, como ser dibujar, escribir, hablar, crear historias, canciones, movimientos, etc. Los objetivos de la experiencia pueden apuntar a fomentar diferentes aspectos según las necesidades terapéuticas: movilización de emociones, representación de vivencias, estimulación de la imaginación, facilitar el movimiento y la expresión corporal, relajación, percepción auditiva, sensorial, estimular funciones cognitivas, etc.



Hay que tener en cuenta que los orígenes y causas de un problema serán diferentes en cada caso particular. Se trabaja siempre con el niño, su contexto familiar y social, teniendo en cuenta la historia personal y la singularidad de cada paciente, elaborando estrategias de intervención personalizadas acordes a las necesidades de cada uno.



Leila Broda

Lic. en Musicoterapia

(Universidad del Salvador)


Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla fuente: http://www.zonapediatrica.com/enviar-contenido/musicoterapia-y-necesidades-especiales.html
http://www.info-musicoterapia.com.ar/

15 enero 2009

EDUCAR EN VALORES DESDE LOS HABITOS DE COMPORTAMIENTO: HACIA UN PROGRAMA DE INTERVENCIÓN

EDUCAR EN VALORES DESDE LOS HABITOS DE COMPORTAMIENTO: HACIA UN PROGRAMA DE INTERVENCIÓN

Un articulo que merece la pena reflexionar

escrito por ...
Manuel González Muñoz
Universidad Autónoma de Madrid
manuel.gonzález@uam.es

bajatelo en pdf

Unos pequeños recortes ....
  • Educar es, en definitiva, promover el desarrollo de los valores humanos. La educación procura formar personas valiosas en ideas y actos, y por tal se entiende aquellas que encarnan muchos valores y virtudes.
  • El desarrollo humano en sentido natural es consecuencia del desarrollo armónico de las virtudes o valores. En esta línea de reflexión, la finalidad de la educación sería dotar al alumno del sistema de valores necesarios para su perfeccionamiento personal. En la promoción de los valores cabe diferenciar, a nuestro entender, tres campos propios del quehacer educativo: la formación de criterios para la acción, la ayuda a encontrar satisfacción en su práctica y la formación de hábitos. Partiendo siempre del nivel de capacidad individual, pues cada persona es siempre el punto de partida del proceso educativo. Llegados a este punto, nos gustaría resaltar que la meta de la formación en valores es el cambio de comportamiento. Y para que este cambio sea eficaz debe cumplir tres condiciones imprescindibles: ser operativo (convertirse en acción), cuantificable y transitivo (beneficiar a su entorno).
  • A nuestro juicio, la finalidad de la educación en valores podría resumirse en despertar y reforzar en la persona de cada alumno el propósito de ser:
─ Dueño de sí, ordenado en su porte personal y la organización de su esfuerzo y tiempo.
─ Trabajador en su aspiración constante y esforzada por la obra bien hecha.
─ Generoso en compartir sus cosas e incluso su vida con quienes le rodean.
─ Responsable en su actuar libre, comprometido con su propio proyecto personal de vida.
─ Alegre en su actitud frente al mundo y la vida.

Conclusiones.

La sociedad actual reclama con insistencia una educación de los valores para la juventud. La respuesta de la escuela debe ser la promoción de los valores propios de la dignidad del ser humano, pero la sistematización didáctica para la promoción de los valores morales plantea ciertas dificultades al profesorado. De forma intuitiva se venía suponiendo que la práctica deportiva formaba en valores de por sí, pero esto no goza del apoyo de la investigación científica.

Los valores son cualidades abstractas que se manifiestan objetivamente en las obras, y la virtud es un conjunto de hábitos que nos permite obrar bien; luego, la educación moral podría resumirse en la promoción de disposiciones estables (hábitos) que permitan obrar bien. La actividad físico-deportiva, por sus especiales implicaciones, constituye un buen medio para la creación de hábitos que forjen al alumno en los valores y las virtudes morales.

Un programa bien estructurado a partir del cumplimiento reflexivo de las normas de comportamiento cotidiano es un medio eficaz para un aprendizaje ético y social de carácter práctico, puesto que se funda en la propia experiencia del alumno. Mediante la práctica de normas relativas a un valor, se irán desarrollando
hábitos operativos sobre los aspectos del comportamiento relacionados con ese valor; apareciendo así la virtud, es decir, el compromiso con el valor a que dichos hábitos se refieran. Y tras adquirir diversos valores, éstos se organizan en un sistema que caracteriza el comportamiento de la persona que los posee.

© Conocimiento, Educación y Valores.
Toda reproducción parcial o total, utilizando cualquier medio, deberá realizarse citando la autoría del trabajo.
GONZÁLEZ MUÑOZ, M.